Historia

En Orihuela se encuentran vestigios de asentamientos humanos desde el Calcolítico (segunda mitad del tercer milenio a. J.C.), pasando por la cultura Argárica, Bronce Final y Hierro Antiguo hasta la cultura ibérica y la romana.

Durante la época visigoda fue capital de una demarcación que abarcaba las actuales provincias de Alicante y Murcia. En el siglo VIII fue cabeza del ducado de Teodomiro, que pactó su autonomía con los árabes; según narra la leyenda, el prócer visigodo situó en las murallas de la ciudad a mujeres vestidas con uniformes de guerreros, de manera tal que forzó la negociación frente al invasor. En el siglo IX pierde su independencia frente al Califato de los Omeyas.

Posteriormente, se integra en diferentes reinos taifas, hasta en el S.XIII (17 de julio de 1242) las tropas del entonces Infante Alfonso de Castilla (más tarde Alfonso X el Sabio) reconquistan la Ciudad. En 1296 Orihuela rinde homenaje a Jaime II de Aragón y se incorpora al Reino de Valencia, como cabeza de gobernación y con derecho a voto en las Cortes.

La ciudad es sede de la Diócesis de Orihuela, creada tras un amplio pleito en 1564 al segregarse de la Diócesis de Cartagena . Por Bula emitida por el Papa Juan XXIII en 1968 cambió su nombre por el de Diócesis de Orihuela-Alicante, manteniéndose la Ciudad como la Sede Episcopal.

Durante la Guerra de Sucesión, el gobernador de la Ciudad, Marqués de Rafal, apoyó al pretendiente Carlos de Austria; y con la victoria de Felipe V, la ciudad es saqueada y pierde sus fueros.

Orihuela ha dado hombres ilustres en el campo de las letras, las ciencias y la religión: el poeta Miguel Hernández, el pintor Joaquín Agrasot, el Cardenal Desprades (primer nuncio Apostólico), el arzobispo Loaces, etc. Y ha sido fuente de inspiración de Gabriel Miró en sus magníficas novelas Nuestro Padre San Daniel y El Obispo Leproso.

En la actualidad Orihuela, declarada Gran Ciudad en 2010, es un municipio situado en una privilegiada y colorida zona del sureste español. Capital de la Comarca de la Vega Baja, Orihuela representa la gama de colores propia del mediterráneo español. Es un lugar próspero en agricultura, en patrimonio artístico monumental, y alberga joyas de la arquitectura histórica mediterránea.

Ciudad natal de Miguel Hernández, en sus calles se encuentran motivos de la vida y obra de uno de los poetas españoles más internacionales. Orihuela es uno de los principales destinos turísticos de la Comunidad Valenciana. Una ciudad que alberga multitud de tesoros, como la obra de Diego Silva Velázquez “La Tentación de Santo Tomás”, y obras únicas del genial escultor Francisco Salzillo. Parte de esa variedad artística se puede contemplar en la Semana Santa, declarada en 2010 de Interés Turístico Internacional. En este mismo año, las Fiestas de la Reconquista de la Ciudad y de Moros y Cristianos obtuvieron la distinción de Fiesta de Interés Turístico Autonómico.