Casa Museo de Miguel Hernández

Casa Museo de Miguel Hernández

Casa Museo de Miguel Hernández

Casa Museo de Miguel Hernández

— Casa Museo de Miguel Hernández

Categoría:
Museos
Dirección:
C/ Miguel Hernández, 73.
Horario (No UNE):
de martes a sábado de 10 a 14h y de 16 a 19h. Domingos y festivos de 10 a 14h. Del 1 de junio al 30 de septiembre el horario de tarde es de 17 a 20h.
Teléfono:
965 306 327

Este inmueble fue adquirido por el Ayuntamiento de Orihuela en 1981, siendo restaurado en 1985 gracias a la aportación económica de la Fundación del Banco Exterior de España y Banco de Alicante

En esta casa vivió el poeta oriolano Miguel Hernández Gilabert con sus padres y hermanos, se encuentra situada en el nº 73 de la popularmente conocida como Calle de Arriba.


Museo 
      El conjunto de las dependencias existentes se adapta a la pendiente del terreno, mediante una serie de aterrazados donde se sitúan sucesivamente la vivienda,  el patio, el cobertizo para las cabras y el huerto.

La vivienda es obra de mampostería con zócalo de fachada y refuerzo de huecos, puertas y ventanas, en sillería. Consta de dos crujías paralelas a fachada, en la anterior se sitúan el comedor y la salita de estar y en la posterior los dormitorios y la cocina y un pequeño "sostre" que es la única habitación en planta alta. La cubierta es de teja árabe a tres aguas. La fachada está pintada a la forma tradicional con zócalo gris, recercado de puertas y ventanas en ocre oscuro y pared en ocre claro.

Desde la cocina se accede al patio donde se encuentra el pozo y una pila de piedra para el agua, en una esquina se halla el cobertizo para el forraje y la leña, que incluye un pequeño aseo, el resto del patio está parcialmente ajardinado.

Museo
      Subiendo unas escaleras se accede al cobertizo de las cabras y desde éste, a través de una pequeña puerta, al huerto, lindante ya con la roca de la sierra. En él se conservan varias higueras de la época de Miguel Hernández. Josefina Manresa  contaba en sus libro de recuerdos que en el huerto había paleras de higos chumbos y que Miguel  grababa en las paleras pequeñas el nombre de Josefina y observaba cómo crecía  al ir creciendo las paleras.